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Este 18 de diciembre en ocasión del Día Internacional del Migrante, las personas inmigrantes en Canarias tenemos, poco que celebrar, mucho que reivindicar y la necesidad de fortalecer nuestras organizaciones para resistir la embestida que se nos avecina.
En este sentido consideramos que, la propuesta del portavoz del PP en materia de inmigración Rafael Hernando de reformar los artículos 123 y 130 de la Ley de Extranjería para eliminar el arraigo social, constituye una intención demagógica cuyo único objetivo real es complacer a los sectores de ultraderecha que conviven en esa formación política y que hacen del racismo, la xenofobia y la intolerancia su principal bandera.
Las leyes referidas al arraigo social, lejos de permitir “regularizaciones masivas” como argumentan tristemente los representantes del PP, en la actual situación de crisis, son una enorme barrera para que los y las inmigrantes puedan integrarse normalmente a esta sociedad y gozar de derechos mínimos al condicionar su regularización a contar con tres años de vida en el Estado español y un contrato de trabajo de un año. Dicho contrato en un territorio como Canarias con 30% de paro es muy difícil de conseguir, es más, muchas personas inmigrantes que estaban regularizadas, producto del crecimiento del paro ahora han perdido esta condición.
Pero, por si esto no fuera suficiente, el PP pretende impedir que dichas personas, tanto los que no tienen papeles como los que los han perdido a causa de la crisis, se regularicen de manera alguna, condenándolas a vivir de manera irregular, sin acceso al trabajo digno, sin derecho a la identidad, sujetos a la persecución policial y en niveles de marginalidad social y pobreza económica permanentes. Esta medida no incidirá en generar un solo puesto de trabajo dado que las personas en situación irregular, que se ven obligadas a trabajar irregularmente lo seguirán haciendo, no incidirá siquiera en el flujo de personas inmigrantes al estado español, recordemos que hoy por hoy son más las personas que emigran a otras tierras que los nuevos inmigrantes, por el contrario impedirá que estos colectivos aporten a la seguridad social, y simplemente dará gusto a los xenófobos a costa de un ataque abierto a los derechos humanos.
El Colectivo de Inmigrantes de Intersindical Canaria desea manifestar su absoluta repulsa ante esta propuesta y solicita a la población canaria, que siempre ha sido solidaria e integradora con los y las inmigrantes, que se sumen al rechazo de este tipo de medida de carácter populista que buscan simplemente enfrentarnos entre trabajadores inmigrantes y canarios, dificultar la convivencia y desviar la atención del verdadero problema que es la absoluta falta de propuestas por parte del PP ante la grave crisis y el alto índice de desempleo que asola a los trabajadores y trabajadoras en Canaria.
Canarias 14 de diciembre de 2011
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