Página Principal
Terrero Digital
Negociación Colectiva
Salud Laboral
Recursos de Interés
Contactos
 

Intersindical Canaria.com

 
Acceso al Foro de Debate   Acceso a la página de Formación       Páginas por Isla   Federación de Administraciones Públicas   Federación de Salud   Federación de Enseñanza - STEC
LA IDEOLOGÍA MATA

Con una crueldad inconmensurable, la realidad cotidiana se encarga de hacernos ver reiteradamente que la ideología machista aún preña la existencia de las colectividades y que no ha sido erradicada. Desde un sentido dinámico, machismo es el conjunto de comportamientos en los que las actitudes, acciones y discursos son coherentes con el patriarcado, entendiendo por patriarcado un sistema social en que hombres y mujeres forman dos grupos desiguales, estando ambos jerárquicamente organizados de tal manera que los hombres son los que detentan el poder y las mujeres son subordinadas.

Este machismo no erradicado de nuestra sociedad actual informa, como eje transversal, las relaciones entre los seres humanos. La mujer como género, a pesar de progresos evidentes, sociológicamente, sigue siendo un colectivo de segundo orden o marginado. Esto se observa en la actividad laboral, en la actividad política y asociativa en general. Socialmente los hombres son visibles, las mujeres no. La ideología machista y patriarcal, como toda ideología, intenta legitimar el poder de un grupo social dominante sobre el dominado, estableciendo claras estrategias, tales como promover creencias y valores que le son convenientes (por ejemplo, los hombres son racionales, las mujeres emocionales; los hombres están más capacitados para la vida pública, las mujeres para la vida privada; los hombres son activos, las mujeres pasivas; etc).

Hasta tal punto que el conjunto de la vida social, se estructura desde una violencia de género contra la mujer.

Y, tristemente, la ideología machista mata, no sólo desde la perspectiva soterrada de la dolorosa marginación cotidiana de la mujer, sino desde la perspectiva más profundamente destructiva de acabar en una dinámica de violencia de género con vidas humanas. La cosificación extrema de la mujer, en el marco de la sociedad patriarcal que genera profundos comportamientos machistas, hace concebir al hombre una relación de propiedad hacia su compañera, surgiendo aberrantes expresiones como "la maté por que era mía", "sino eres mía no serás de nadie" o, como el ex compañero de María Dolores Ramírez García, Manuel Delgado Débora, le manifestó en ocasiones, antes de asesinarla el pasado martes: "yo decido cuando se acaba tu vida".

Si queremos contribuir a erradicar la violencia de género, no olvidando que el nivel de libertad de la mujer es la expresión del nivel de libertad del conjunto de la sociedad, habrá que luchar contra la sociedad patriarcal y los comportamientos machistas, denunciando cualquier atisbo de tales comportamientos, por pequeño que sea. Luego, a lo peor, será trágicamente tarde.

30 de Septiembre de 2005

Antonio Sardá Artiles

Antonio Sardá Artiles

Contacto para Sugerencias:

Correo Electrónico

 

 
º