Desde hace casi dos décadas, concretamente el pasado 12 de marzo de 1986, nuestro pueblo apostó explícitamente por una Canarias como plataforma de paz. Fue por ello y no por otro motivo que, aún teniendo en contra la enorme presión ejercida por la mayoría de los partidos políticos, en dicha fecha los ciudadanos y ciudadanas votamos en las islas masiva y mayoritariamente en contra de la pertenencia a la OTAN. En consonancia con lo anterior, años después, el Parlamento de Canarias acuerda mayoritariamente la consideración de Canarias como Plataforma de Paz.
A pesar de ello, en nuestro territorio archipielagico, con reiterada frecuencia, se realizan maniobras militares y hasta tal punto que casi podríamos decir que toda Canarias puede ser considerada como un enorme campo de maniobras, como un inmenso campo de tiro. Siempre, en este tipo de maniobras, nos han mentido, al asegurar el ministro de defensa de turno, últimamente le ha tocado mentir a José Bono, que se adoptarán todo tipo de medidas medioambientales para evitar el deterioro de nuestro entorno. Siendo la realidad enormemente pesada en demostrar que dichas medidas de adoptarse han resultado ineficaces, como botón de muestra de dicha mentira la cantidad de zifios varados en nuestras playas después de la realización de las citadas maniobras y como consecuencia de las mismas.
A pesar de la vocación de paz y neutralidad manifestada en las urnas por el Archipiélago, éste ha sido utilizado como plataforma en el atlántico por aviones norteamericanos que, de forma absolutamente clandestina e ilegal, transportaban presuntos terroristas secuestrados por la CIA , en su asquerosa actividad para consolidar el poderío internacional USA sin mirar para nada la connotación ética de sus actuaciones. De enero a octubre de este año, al menos cinco aviones hicieron escala en Gando, siendo los propios pilotos quienes por radio informaron que el motivo de su aterrizaje era una escala dentro del marco de una operación carcelaria. En diferentes ocasiones ha pasado lo mismo en Tenerife, tanto en el aeropuerto de los Rodeos en el norte de la isla como en el de Reina Sofía, en el sur.
Mienten desde el gobierno español cuando como José Bono manifestan el pasado martes que no “hay ninguna prueba o indicio de delitos de Estados Unidos ante el supuesto uso de aeropuertos españoles para trasladar lo que llama eufemisticamente presos, en lugar de llamarlos por su nombre, personas secuestradas ilegalmente por la CIA norteamericana.
Mienten, agreden a la ética y, también, a la voluntad de la ciudadanía canaria de navegar por la historia como plataforma de paz. |

Antonio Sardá Artiles
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