Los datos del desempleo conocidos hoy, abundan en la tendencia mantenida de pérdida de puestos de trabajo sin que, ninguna de las medidas puestas en práctica por el Gobierno canario o su homónimo español, inviertan o frenen la actual tendencia que mes tras mes incorporan al desempleo a miles de nuevos canarios. Añadidamente, todo apunta a que la tendencia de destrucción de desempleo va a continuar, si atendemos a la alta precariedad de la mayoría de los contratos que hoy ocupan a la población laboralmente activa. Al menos en Canarias ha quedado claramente desmontado el argumento que, mediante las reformas laborales practicadas, se produciría un impulso del empleo. La traducción de esas medidas, objetivamente, ha mejorado las condiciones de negocio de algunos sectores empresariales quienes, egoístamente, no han realizado inversiones de carácter social mediante la creación de empleo.
Esto queda en absoluta evidencia en el hecho de que en Canarias, 7.949 nuevas personas hayan entrado en las listas del paro en este mes y que se mantenga el odioso diferencial que hace que, en el archipiélago, el paro supere en más de 9% el promedio del Estado español.
Pero, como si la realidad no demostrara que la reforma laboral y las medidas de ajuste han generado un incremento en el desempleo, las reuniones llevadas por el futuro presidente del Estado español Mariano Rajoy con los llamados agentes sociales, dejo en claro la intención del previsible gobernante de profundizar en este mismo camino de recortes de derechos laborales y sociales emprendido por el gobierno de Rodríguez Zapatero e impuesto por el poder financiero multinacional y la Unión Europea.
Es así que Rajoy anuncia una nueva reforma laboral, como si con la anterior no nos hubieran ya despojado de derechos conseguidos con años de lucha y sacrificio de la clase trabajadora, el señor Rajoy parece no querer entender que esta dinámica de reformas tendentes al abaratamiento del despido y precarización de los contratos como vía de “flexibilización del mercado laboral”, no inciden absolutamente en nada en la generación de empleo, por el contrario al facilitar el despido han generado un incremento en el paro por la generalización de los ERES que, en Canarias se han extendido afectando a mil trabajadores y trabajadoras solamente en el primer trimestre del 2011.
Nos indigna además, aunque no nos sorprende la actitud pasiva y casi cómplice de los sindicatos burocratizados CCOO y UGT, que lejos de defender los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, manifiestan su disposición a pactar con la patronal y el futuro gobierno una nueva reforma laboral que continúe el despojo de nuestros derechos como clase.
Ante esta situación, desde Intersindical Canaria, queremos dejar meridianamente clara nuestra posición en el sentido de no aceptar absolutamente ninguna reforma del mercado laboral que vuelva a recortar uno solo de los derechos de los trabajadores y trabajadoras de Canarias, en todo caso exigimos al nuevo gobierno, derogue la anterior reforma por los daños que ha ocasionado y los empleos que ha pulverizado. Asimismo reiteramos que no vamos a aceptar ningún tipo de recorte en los servicios sociales básicos, ni en los servicios de sanidad salud y educación públicos, que en todo caso si se quiere recortar `pueden comenzar por los privilegios de la casta política, las ayudas millonarias a la banca y el desmedido gasto militar.
Finalmente manifestar que estamos en la disposición de contestar en la calle y con la movilización social permanente estas nuevas arremetidas contra la clase trabajadora y defender sin claudicar los derechos que hemos conquistado con años de lucha y sacrificio.
Canarias 1 de diciembre de 2011 
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