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Concentración contra el paro celebrada en Tenerife |
La continuada destrucción de empleo y la incapacidad del Gobierno canario para dar respuesta al drama de amplios sectores de la población del Archipiélago que superan a la de cualquier comunidad española o europea, hacen aconsejable una seria reflexión del actual Ejecutivo canario y plantearse la conveniencia de dimitir y proceder a la convocatoria anticipada de elecciones.
Junto al número de canarios en el desempleo, cifrado según datos oficiales en cerca de 250 mil, hay que destacar que más de 81 mil de los mismos no cobran subsidio, situación esta que convierte el desempleo en las Islas en un drama social extremo. Las manifestaciones de los portavoces del Gobierno, en el sentido de estigmatizar a los parados, afirmando que estos prefieren cobrar el desempleo a aceptar una oferta de trabajo, supone un acto de cinismo inaceptable que se traduce en infamia cuando los desempleados canarios son, precisamente, los menos protegidos y reciben actualmente la prestación más baja del Estado (753 euros de media).
La actual situación de crisis como pretexto para justificar la vertiginosa y sostenida caída de empleo, no exime de responsabilidades al Gobierno de CC y el PP, puesto que esta lacra social, además, ya era manifiesta mucho antes de la actual recesión sin que entonces ni ahora haya merecido por parte del Gobierno de Paulino Rivero ni una sola propuesta de resolución. Contrariamente, se ha optado por el “ir tirando” con las partidas presupuestarias que lastimeramente pudiese conceder Madrid, dando así como válido el principio de “pan para hoy y hambre para mañana”.
Salvo generalidades, abstracciones y pactos en el vació con la patronal, CC.OO y UGT, tampoco se conoce del Gobierno o de su consejero de Economía (PP) ni una sola medida para dar la vuelta a las actuales y arcaicas estructuras de la dependiente economía canaria que, como es sabido, se circunscriben al agotado binomio de servicios-construcción, con una extremada dependencia exterior y fugas incontroladas de capital. Además, el Gobierno canario persiste en su injusto reparto de la riqueza con repetidas inyecciones económicas y beneficios fiscales a los sectores empresariales más consolidados, en detrimento de la mayoría social que es empujada a la indigencia.
Por otra parte, las recientes medidas económicas impuestas por el Gobierno español en el sentido de gravar los impuestos a las rentas medias y bajas, junto a la prevista congelación salarial a los empleados públicos y, por añadidura, a los sectores laborales del ámbito de la empresa privada, tendrán una incidencia negativa multiplicada en la nación canaria. No puede ser de otra forma cuando los salarios de los trabajadores en las Islas, tanto en el ámbito público como privado, continúan siendo los más bajos.
Canarias, a 8 de actubre de 2009.
Secretaría de Comunicación de Intersindical Canaria |