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Trabajó durante 20 años en la fábrica Reckilt Benckiser, donde fue dirigente sindical. Iván Antonio Montenegro también militó en partidos políticos como el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) y posteriormente en Dignidad Obrera, desde donde desplegó iniciativas en defensa de los derechos humanos en todo el país. Su actividad le valió las amenazas de muerte de los paramilitares. En junio de 2007 se acogió al programa de refugiados existente en Asturias. En diciembre regresó a su país, se repitieron las amenazas contra su vida y tuvo que regresar hace unos días a España. Sus propios compañeros del sindicato se lo aconsejaron. “Más vale sumar que restar”, le dijeron. Hoy está entre nosotros, invitado a los actos del 1º de Mayo de Intersindical Canaria.
Entrevista realizada por Rafael Morales
En primer lugar, quiero agradecer la invitación a participar en actos del 1º de Mayo de INTERSINDICAL CANARIA en Canarias. Es una gran oportunidad para explicar lo que sucede en Colombia, donde el asesinato de otro representante sindical ayer sigue sumando la cantidad de dirigentes de trabajadores muertos a manos de los paramilitares que ya se acercan a los 3.000 durante los últimos años.
¿Cómo es posible que Colombia se haya transformado en el primer país del mundo por el número de dirigentes obreros muertos por una actividad normal en cualquier país democrático?
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Ivan Antonio Montenegro en la sede de INTERSINDICAL CANARIA |
Las empresas transnacionales vienen jugando un papel primordial en este tema, como en el caso de la Coca Cola que contrató sicarios para hostigar a los representantes de los trabajadores. Hay más casos llevados incluso a tribunales estadounidenses, sin resultado alguno. Reina la impunidad más absoluta para el paramilitarismo que ataca porque la CUT , por ejemplo, acusa al Estado que emprende contrarreformas laborales. Nosotros decimos que el responsable es el Estado y que los paramilitares forman parte de un ejército paralelo. De ahí la impunidad. De miles de asesinatos, apenas se han dado a conocer dos o tres, como sucedió con la muerte del compañero Luciano Romero. Pero presentan estos hechos como muertes provocadas por peleas personales o ligadas al delito común. Debe añadirse que esta situación vale para otros sectores populares, tan perseguidos como nosotros. Utilizan el mismo truco cuando asesinan a los campesinos, defensores de derechos humanos, estudiantes y sindicalistas.. Los presentan ante la opinión pública como guerrilleros de las FARC. ¿Muy grave entonces la situación de los derechos humanos?
Lo proporcionaré algunos datos sobre los últimos años. La represión oficial y la paramilitar ha desplazado a 4 millones de campesinos para robarles 6 millones y medio de hectáreas. Exterminaron a 5.000 militantes de la Unión Patriótica , asesinado a 120.000 civiles acusados de “guerrilleros vestidos de civil” enterrados después en 3.200 fosas comunes, mutilado con motosierra a 1.475 personas, desaparecido a 15.000 personas, 3.500 sindicalistas, 1700 indígenas, 990 defensores de derechos humanos… Estos hechos y muchos más, cuyos culpables siempre escapan a la justicia, tendrían que ser valorados por todo el mundo y conducir al presidente Álvaro Uribe ante un tribunal internacional. Si esto no sucede aún se debe a la complicidad que el presidente Uribe tiene en otros países, sobre todo en Estados Unidos.
Sin embargo, Álvaro Uribe ganó dos veces las elecciones y parece que espera apoyos para presentarse a la presidencia dentro de unos años.
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Ivan Antonio Montenegro con Luci Rodríguez nuestra Secretaria de Organización |
Imagínese lo democráticas que son las elecciones en Colombia. Aparte de la alta abstención, las zonas y ciudades donde más votos obtuvo Uribe en las primeras elecciones a las que se presentó estaban controladas por los paramilitares. Mire el Congreso. El 61% de los diputados fueron llevados hasta allí con el apoyo paramilitar. Algunos casos de la parapolítica están saliendo a la luz y están procesados Las complicidades pueden afectar a las más altas instancias del Estado, como acaba de suceder con un primo del presidente. Tampoco está muy claro si Uribe vuelve a presentarse. Depende de lo que le diga el imperio. Hay sectores conservadores que ya anunciaron que no respaldarán un tercer mandato.
¿Por qué han fracasado hasta ahora los intentos de hacer el acuerdo humanitario con las FARC?
El imperio tiene sus planes de dominio en América Latina, de combatir a los gobiernos que no se someten. Entre ellos los de Venezuela y Ecuador. Colombia y Uribe hacen de conejillo de indias en esos proyectos. El ataque de Colombia a Ecuador fue una invasión, la violación de su soberanía nacional, forma parte de esa política, además de asesinar a Raúl Reyes como una forma de sabotear el canje humanitario y el papel de suma importancia que en este tema están jugando los presidentes Hugo Chávez, y Rafael Correa, además de la senadora colombiana Piedad Córdoba y otras personas. Otros países europeos podrían intervenir positivamente. Desde luego que yo estoy a favor del intercambio humanitario. Entre antes se realice, mejor para Colombia.
¿Y el narcotráfico?
Toda la burguesía oligárquica colombiana y su Estado están penetrados por el narcotráfico. ¿Quiere un ejemplo? Hace poco que detuvieron y encerraron por tráfico de cocaína en Alemania a un hermano del general Naranjo, nada menos que el jefe de la policía de mi país.
¿Tiene alguna posibilidad la izquierda colombiana frente a las elecciones de 2010?
Sí, hay posibilidades como la representada por el Polo Democrático Alternativo, del compañero Gaviria, que ya disponen de una representatividad importante, pero la batalla política, en el terreno electoral, pasa por conseguir que esa convocatoria reúna características democráticas imprescindibles.
¿Qué solidaridad se necesita desplegar con el pueblo colombiano?
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Solidaricad de Canarias con Colombia |
En primer lugar sería conveniente que los gobiernos europeos frenen el tipo de relaciones que tienen con Colombia hasta que se resuelva el conflicto armado. En segundo, que la Unión Europea se manifieste en rechazos contra el Estado colombiano por las masacres contra los defensores de los derechos humanos, sindicalistas, estudiantes, líderes campesinos, para así, de una vez, tener una soberanía digna con justicia y paz social. Esta solidaridad se deben enviar a los organismos del Estado colombiano, a las organizaciones internacionales, a las centrales obreras y sus organizaciones afiliadas. |